Por Andries Gouws
Truducción por Hendrik Jordaan de Laurik International

La desidia gubernamental y la falta de protocolos sanitarios obstaculizan el comercio de embriones y semen en el mercado internacional. Le quita a los productores de carne bovina sudafricana el acceso a participar en la oferta y la demanda de la amplia reserva genética que existe a nivel internacional. A su vez, los criadores sudafricanos consideran que el gobierno no hace suficiente para superar los obstáculos.

Las transferencias de embriones y la inseminación artificial son herramientas poderosas para acelerar el progreso genético al aumentar la progenie de vacas y toros genéticamente superiores de forma más rápida y rentable. Debido a que prácticamente no se puede importar ni exportar semen o embriones, los sudafricanos no pueden explotar completamente esta tecnología ni aprovechar las crecientes oportunidades comerciales del material de reproducción.

Pieter Swart, presidente de la sociedad de criadores de Brangus Sudáfrica, afirma que esta tecnología se ha convertido en la forma en que se puede llevar el mejor material genético de un país a otro sin que se trasladen animales.

“El comercio con América del Sur es particularmente atractivo ya que su industria de carne bovina también se apoya en la producción de terneros destetados y, por lo tanto, utiliza animales fértiles de maduración temprana que están estrechamente alineados con los animales que cultivan los productores de carne en Sudáfrica”.

Mercado sudamericano

Pieter y otros criadores de Brangus han visitado recientemente América del Sur y se han dado cuenta de la enorme oportunidad comercial para el intercambio de material de cría excepcional.

Charl Uys, de la Asociación de Criadores de Ganado de Bonsmara, está de acuerdo y sostiene que los ganaderos en América del Sur están particularmente interesados en las razas de ganado resistentes de Sudáfrica, que pueden sobrevivir, reproducirse y desarrollarse en condiciones difíciles. “La enfermedad de Dermatosis Nodular Contagiosa, que aparentemente no ocurre allí, es el principal obstáculo. Temen que esta enfermedad pueda propagarse con el semen hacia allí”, opina.

Después de una reciente visita a América del Sur, ha llegado a la conclusión de que los criadores sudafricanos de varias razas de ganado cuentan con excelente material de reproducción que puede ser usado en dicha región, especialmente Polled Bonsmara.

Exportación de embriones

Pieter comenta que los embriones de varias razas de ganado bovino, ovino y cabras Boer se exportaron a varios países hasta alrededor de 2008. “Luego, desde Australia y Canadá, exportaron el material de reproducción a Estados Unidos, que en ese momento era inaccesible para Sudáfrica. Utilizaron las habilidades de reproducción de los sudafricanos y se beneficiaron enormemente.”

“Después de 2008, las exportaciones e importaciones (exceptuando algunos países africanos) se paralizaron, en gran parte porque los protocolos no se actualizaron”.

Pieter estuvo en Sudamérica en 2017, invitado por la Sociedad Rural Argentina, como parte de un esfuerzo por mejorar las relaciones con los ganaderos argentinos. Después de eso, un grupo de criadores de Brangus y grupos de criadores de otras razas de carne procedentes de Sudáfrica visitaron ese país reuniéndose con sociedades de criadores allí, intercambiando opiniones y viendo su ganado.

Asociaciones latinoamericanas

Pieter afirmó que lo más destacado fue haber sido invitado en nombre de Brangus Sudáfrica para participar de un encuentro de AL Brangus, (compuesta por seis asociaciones de Brangus de países latinoamericanos). Hablaron intensamente con SENASA, la organización gubernamental argentina responsable para garantizar la producción segura de alimentos en el país, para identificar las barreras a la cooperación entre países.

“Este interés evidente en la colaboración con Brangus Sudáfrica sugiere que preferirían hacer negocios con Sudáfrica más que con Estados Unidos y Australia, cuyo interés aparente se concentra en las exportaciones y no en el comercio mutuo”, concluye.

Era claro que el gobierno argentino actual valora a la industria agrícola-ganadera como el principal sector de la economía del país y que en este sentido, tiene como objetivo asistir a los agricultores enormemente con la comercialización, el desarrollo y la extensión.

Impulso economico

“Desde que el gobierno argentino se ha alejado del enfoque restrictivo de proporcionar alimentos baratos a la población, el país ha ganado una gran cantidad de divisas exportando carne, creando numerosos empleos e impulsando la economía sin comprometer la seguridad alimentaria”.

Este enfoque ha llevado a la Argentina a pasar de duodécimo a quinto lugar en el ranking mundial de la cantidad de carne exportada. “Más de la mitad de la carne se exporta a China y sus exportaciones de carne crecen alrededor del 10% al mes”, comenta Pieter.

Según el último informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, cuatro países de América del Sur se encuentran entre los diez principales exportadores de carne de res, Brasil (1), Argentina (5), Uruguay (7) y Paraguay (8). El área total de Uruguay es más pequeña que el de la Provincia del Freestate.

Valor de intercambio de Rand

Siguiendo la misma estrategia en Sudáfrica, se podría dar a la industria de la carne de res local un enorme impulso. La carne que los ganaderos podrán exportar se venderá a un valor en dólares que, con el bajo valor de intercambio del Rand, puede generar ingresos atractivos.

Esto no significa que la carne tiene que ser prohibitivamente cara para el consumidor sudafricano, porque si Sudáfrica sigue el ejemplo de Argentina y Uruguay concentrándose en la exportación de cortes costosos y ofreciendo carne más accesible a nivel local, los ganaderos y consumidores de carne pueden beneficiarse de ella.

Lamentablemente mientras que el boom en la producción de carne de res y el aumento en la demanda de material de reproducción superior está en marcha, los cabañeros de Sudáfrica están al margen.

Reproducción y calidad de la carne.

Pieter comenta que en sus visitas observó que los ganaderos de América del Sur utilizan tipos de ganado similares a los de sus pares sudafricanos. “También están muy interesados ​​en la buena reproducción y la calidad de la carne pero sus opciones genéticas se han limitado porque es muy difícil importar reproductores, semen y embriones. Sus buenos toros son utilizados una y otra vez y hay casos como con uno de sus toros Brangus sobresalientes, Hemingway, que ha criado cerca de 30,000 terneros.

“Sudáfrica tiene líneas de sangre únicas, uno de los pocos beneficios de las sanciones en los años setenta y ochenta del siglo pasado. Como en Sudamérica, los criadores sudafricanos se vieron obligados con el tiempo a usar el semen estadounidense para traer nuevas líneas de sangre. Sin embargo, como los criadores estadounidenses crían otro tipo de ganado para cumplir con los requisitos específicos de su mercado y tienen otro objetivo de reproducción, solo el 20% de los descendientes del material de cría estadounidense están incluidos en los rebaños de Sudáfrica”.

De estos, se crió el ganado típico sudafricano, que produce terneros de bajo peso al nacer, rápido crecimiento, con un un alto peso al destete y que crecen bien en corrales de engorde. Además, los rodeos sudafricanos son en promedio más grandes que en los Estados Unidos, lo que significa que se puede aplicar una mejor presión de selección. Los ganaderos sudafricanos también han ido seleccionando muy estrictamente por animales rústicos y adaptados.

Un mercado enorme

Según Pieter, el criador más grande de Brangus en Argentina cuenta con 3000 vacas de pedigree. “Algunos de los grandes productores de ganado vacuno comercial de carne en Argentina y Brasil, usan más de 10 000 pajuelas de semen por año.

Para obtener una participación en este mercado gigante, Sudáfrica tendrá que resolver los problemas que se interponen en el camino de este comercio y negociar deliberadamente para intercambiar material de reproducción”, sostiene.

Para obtener más información, comuníquese con Pieter Swart al +27 82 924 6036 o envíe un correo electrónico a pietbrangus@mweb.co.za.